La familia de los bebés
- pekepreloved
- 1 feb 2021
- 3 min de lectura
Por: Verónica Espinoza
Ig: @veritogirl
Cuando llega un nuevo miembro a la familia, definitivamente la vida de los demás cambia.
Es cierto que los responsables de la crianza y educación de ese bebé son los padres, sin embargo, los otros miembros de la familia también realizan un valioso aporte al entorno de éste. En mi experiencia personal, yo fui criada por mi abuela materna y cuando me convertí en mamá, me fue muy difícil no contar con ese apoyo. Mi esposo y yo éramos los dos “contra el mundo” la mayoría del tiempo, y ahí empecé a comprender lo valioso que sería tener una mano extra en la misma casa. Cada bebé es distinto, hay unos más tranquilos que otros, pero el desgaste emocional puede llegar a ser abrumador para los padres en algún momento.
Bien lo dice un proverbio africano “Para educar a un niño se necesita una tribu entera.”, y es que cada miembro de la familia tienen un papel propio en el entorno del bebé. Por ejemplo, los abuelos, casi siempre son los precursores de la aventura, los que enseñan lo divertido de ir a pescar, de la mecánica de un carro, de lo emocionante de trabajar la madera o de conocer las labores de una granja. Los lazos que construyen, especialmente con los nietos, son muy fuertes. Las tías, son esas amigas confidentes de las niñas, esas que dan consejos y siempre te escuchan, a las que se le cuentan cosas que no te atreves a contarle a tu mamá. Los tíos, los primos y los hermanos, cómplices de travesuras. Y por supuesto las abuelas, son como las mamás, pero con más paciencia y recetas para hacer dulces, por lo general, los lazos que se crean entre las nietas y las abuelas son inquebrantables, es una relación muy especial.

Los beneficios de crecer en una familia grande, es que la niña o el niño aprenden a relacionarse y a compartir con otras personas desde temprana edad, a no ser siempre el centro de atención de los padres, lo cual les ayuda a desenvolverse más rápido en otros entornos, sobre todo cuando toca ingresar por primera vez a un centro educativo. La transición de quedarse con otras personas fuera del hogar, resulta ser menos traumática, en la mayoría de los casos. También se reduce el problema del cuidado de los hijos cuando los padres están fuera de casa, siempre habría alguien en casa para “echarles un ojo”. Cabe mencionar, que además de éstas existen muchas otras ventajas, siempre y cuando sea en un entorno positivo. Sin embargo, es de comprender que no todos podemos ofrecerle a nuestros hijos una familia numerosa o una casa llena de gente para crecer. Lamentablemente, existen familias que se reducen a un solo miembro, la mamá o el papá a solteros que se las deben apañar para proveer lo mínimo necesario para esa niña o niño.

Lo bueno es que siempre hay opciones que estarán disponibles para esos casos, es importante prestarles atención y no desaprovechar las oportunidades que le ofrezcan a tus hijos poder compartir, en ambientes seguros y sanos, con otros niños o personas. Que participe en actividades apropiadas para su edad, que comparta con los hijos de tus amistades, que tenga una mascota (si está dentro de tu posibilidad) de cual se tenga que hacer responsable.
A veces a las madres y a los padres, nos cuesta darles el espacio y “dejar hacer solitos” a nuestros hijos, pero debemos darnos cuenta de lo que es necesario para su buen desarrollo y apartarnos un poquito. Lo importante es que a esa niña o niño no le falte alguien cuando necesite de un abrazo, de un consejo o de un regaño.



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