Lo que no le debes decir a una mamá primeriza
- pekepreloved
- 14 ene 2022
- 4 min de lectura
Actualizado: 16 ene 2022
Por: Verónica Espinoza
Instagram: @veritogirl
El embarazo de una mujer, en condiciones normales y por lo general, es una de las épocas más bellas por las que atraviesa una futura madre. Un período hermoso de transformación, crecimiento y aprendizaje que está lleno de elogios, cariños y mucha ternura. Sin embargo, siempre existen esa clase de personas que en la educación en sus hogares nunca le enseñaron a mantener sus opiniones no deseada en su interior. Estas personas son expertas, ya sea por ignorancia o por maldad, de lanzar comentarios fuera de lugar como si fueran dardos envenenados.
Este tema me encanta en particular, porque ha habido gente que ha tenido la osadía de hacerme un par de comentarios como esos. Claro está, que no se han ido con las manos vacías. Hago este post, porque sé que para las que lo lean será como un alivio ver que no son las únicas que pasan por situaciones similares y para otras/otros también darse cuenta cuando se les ha ido la lengua demás.
En la maternidad se aplica perfecto la frase de que: “Si no tienes nada bueno que decir, mejor quedese callado”. Hoy te pasaremos una lista de cosas que, por nada del mundo, debes decirle a una mamá primeriza.
No es necesario decirle a una nueva mamá todo lo que pasa por nuestra mente. A veces confundimos la sinceridad con la imprudencia y podemos “meter la pata” al mencionar ciertas frases o al emitir juicios en temas de alta sensibilidad como la maternidad.

Así que cuando se trata de una mamá primeriza, lo que debemos hacer es apoyarla en su proceso de postparto y no agobiarla jamás con frases como:
¿Cuándo vas a bajar de peso? ¡Uy, esa barriga hay que trabajarla! El bombardeo de propagandas de fajas y cuanto método de hacer dieta se encuentran en internet. Normalmente, esta frase viene de las amigas que siempre te quieren ver “fit”, bella y fabulosa, pero pocas veces se dan cuenta, que al inicio de una maternidad, hay tantas cosas a las que se debe enfrentar una madre que no necesita tener una preocupación extra por su apariencia. El cuerpo de una madre pasa por muchos cambios, la mayoría de éstos serán irreversibles, pero ninguno de esos deben ser motivo de su propio rechazo. Si tu preocupación por su imagen física es genuina, no la presiones con comentarios de ese tipo para apurarla a meterse al gimnasios o hacer dietas, en vez de eso, llévale comida saludable siempre que puedas, asegúrate que se hidrate, evita hacer comentarios recordando cómo era su cuerpo antes.
¿Y cuándo piensas tener el segundo? ¡Tienen que apurarse con eso, ya no son jovencitos! Es bueno que tenga una hermana/un hermano. Donde cabe uno caben dos. Este es mi favorito. Y la respuesta perfecta que siempre he usado es “Ahorita te paso mi cuenta de banco, deposítame unos 100 mil para empezar, después te aviso cuando comience la escuela. Apenas me deposites, nos ponemos a fabricar el otro.” ¿A cómo te quedó el ojo? Vamos, que este comentario se pasa de impertinente y creo que no hay que explicar nada.
¿Por qué cargas tanto a tu hijo? Lo vas a acostumbrar a los brazos. Lo mismo que, ¿Hasta cuando le vas a dar pecho? ¿Hasta cuándo van a dormir en la cama con ustedes? Les diré algo, antes de ser mamá, bien pude haber sido yo la que comentaría algo así y es porque no entendía lo preciado y corto que es el tiempo cuando tus hijos son pequeños. La niñez de ellos dura solo un instante, aprovechala y no dejes que nadie te dicte hasta cuando.
¡Ay, yo si no dejaba con nadie a mi hijo! ¡Yo siempre cuidé de mi hijo yo misma! Esta me la dijeron a mi, encima de eso, la persona iba en mi carro porque yo le hacía el favor de darle un aventón. Casi la bajo en ese instante. ¿Hace falta decir que no todas las madres somos amas de casa? No todas las mamás tenemos la dicha de quedarnos en casa cuidando a nuestros hijos hasta que vayan a la universidad. No todas QUEREMOS ser amas de casa. Otras quieren y no pueden, ya que la mayoría deben salir a trabajar para poder mantener su hogar. Tampoco todas tenemos la dicha de tener a las abuelas en casa, benditas sean las abuelas. Querer comparar su situación personal con la de las demás y encima medir la devoción o el cariño de una madre hacia sus hijos con eso, es una falta de respeto y educación. ¡Ubíquese señora!
Te veo demacrada, tienes que dormir. O ¡Tienes ojeras! Deberías descansar. Yo estoy segura de que si una mamá pudiera elegir dormir, lo haría por encima de todas las cosas. Las madres no dormimos, no porque nos da mucho placer aguantar sueño, sino, porque la maternidad nos exige estar despiertas, somos responsables de la vida de otro ser humano que nos necesita casi las 24 horas que tiene el día. Dormir, lamentablemente es un placer que queda desplazado para segundo lugar. Si quieres darnos una mano, ponte de acuerdo con la madre, ve un día a su casa, cuida del bebe por unas horas para que ella pueda descansar. Te lo agradecerá eternamente.
Todavía usa pañales. ¿Cuándo va a aprender a ir solo al baño? Esto lo escucho demasiadas veces, lo mismo con caminar, hablar, gatear. Lo único que hacen ese tipo de comentarios es crearle ansiedad a los padres (si, porque se lo dicen no solo a las mamás). En mi experiencia he aprendido que cada niño tiene su tiempo, bien es cierto que dentro de las condiciones normales de desarrollo existe un rango de edades aproximadas cuando un bebé debe empezar a hacer avances, pero aún así, siempre habrán los que lo hacen antes de su tiempo y otros, después. Resérvese este tipo de comentarios en su interior, uno nunca sabe por qué situaciones podrían estar atravesando los padres en un momento dado. Sea prudente.
¿Cuál ha sido la frase más imprudente que te han dicho? Cuéntanos en los comentarios. Te leemos.




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